Las cookies persistentes son cookies con un periodo de validez definido que se mantienen almacenadas en el navegador incluso después de cerrarlo. Pueden durar días, meses o incluso años.
¿Cómo funcionan las cookies persistentes?
Las cookies persistentes tienen un tiempo de caducidad fijo (atributo Expires o Max-Age). El navegador las guarda en disco y las elimina automáticamente al cumplirse el periodo indicado.
Usos habituales de las cookies persistentes
- Recordar el inicio de sesión – La función «Recuérdame»
- Preferencias del usuario – Idioma, moneda, visualización
- Analítica – Identificar a los visitantes recurrentes
- Remarketing – Seguimiento para publicidad dirigida
- Pruebas A/B – Mostrar siempre la misma variante
Periodos de validez de las cookies persistentes
- Corto plazo – Horas o días (analítica)
- Medio plazo – Semanas o meses (preferencias)
- Largo plazo – Meses o años (remarketing)
Requisitos legales
La mayoría de las cookies persistentes requieren el consentimiento del usuario porque cumplen finalidades que van más allá del funcionamiento básico del sitio web. El RGPD recomienda minimizar los periodos de retención: las cookies no deberían durar más de lo necesario para su finalidad.